Ayer salimos a las 3 y media de la mañana rumbo al aeropuerto de Lima y después a Puerto Maldonado.
Llegamos a las 8 y nos vinieron a buscar para traernos a nuestro alojamiento en esta zona selvática pre amazónica de Perú.
Llegamos a una region donde cambiamos el bullicio de la capital por un ambiente de silencio con una quietud que agradecemos y que disfrutamos.

Al lado del inmenso río Tambopata que resulta ser un afluente de Madre de Dios, que terminan uniéndose al Amazonas.
Después de dormir, comer delicioso y volver a dormir, nos dieron un paseo en barca motorizada mientras nos contaban sobre la vegetación, la fauna, la vida en sus orillas. Anocheció y pudimos ver en el río, la cabeza de un pequeño caimán y un mínimo búho que nuestro guia sacó de su mimetización.



